martes, 18 de julio de 2017

Día 3

Hace tiempo que la única intensidad emocional que siento es consumiendo drogas.

Una uña y después el cielo.

Que no me importa nada si tengo música y polvo de estrellas.


lunes, 17 de julio de 2017

Día 2

La genialidad se te escapa entre los dedos. Que la gente es la mierda más grande y tú no eres más que el polvillo de sus zapatos. Pobre millenial: sabedora del mundo y reina de la nada. La mediocridad es tu firma y las ganas de quererte una utopía.

Si te esforzaras en trabajar tanto como en odiarte, serías el ser más prolífico de este mundo.

Pero qué va.

Que eso no es para ti. 

Que el nuevo arte se encuentra entre los ceros y los unos y tú has sido siempre de celulosa y carbón.

Cómo te gusta vaticinar tu miseria con la barriga repleta de cerveza y el corazón sobre la mesa.

Quién dijo que la decadencia no es poética.

Dime entonces que esto que siento ahora mismo no es aquello que me matará de hambre y de pena.

Adiós.




domingo, 16 de julio de 2017

Día 1

Hoy voy a escribir porque tengo que cumplir conmigo misma.

42 días para crear un hábito.

Una semana para joderlo durante años.

Miles de promesas

Y tantas decepciones

(e inseguridades)

Que si seré la más famosa.

Que si valdré algo por fin.

Imaginarme en una presentación.

Yo sola. Hablando.

Y la gente escuchando.

Así, con la cara iluminada y los ojos sonrientes.

Y sigo haciéndole forma al sofá con mi culo.

Que si excusas por aquí.

Que si excusas por allá.

El miedo que paraliza los dedos.

Y el tiempo pasando.

Y las promesas.

Y las ilusiones.

Y yo aquí. Contándome las primeras estúpidas canas.

Qué pereza me doy.

Que a ver cuándo me doy por vencida.

Y siempre me veo arrastrada al folio en blanco.

Al vacío.

Qué cansancio de no hacer nada.

De la sobreestimulación.

De lo efímero.







A ver qué me invento mañana para no seguir escribiendo.